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¿Subes fotos de menores a Internet?

Por Txema González

Si revisamos los perfiles de nuestros contactos de WhatsApp nos encontraremos con varios en los que la imagen que muestran son las de sus hijas o hijos.

Si hacemos lo mismo en Facebook veremos más de una foto de portada donde salen niños y niñas. Por no hablar de los álbumes, donde veremos imágenes y videos de todo tipo desde que nacen hasta su adolescencia.  Lo mismo ocurre en el resto de redes sociales.

El orgullo del padre o de la madre ante sus retoños (o la inconsciencia), hacen que no midan las consecuencias de sus actos.

¿A qué riesgos se enfrentan?

Un ejemplo es el artículo aparecido la pasada semana, donde una joven austriaca, al cumplir la mayoría de edad, ha denunciado a sus padres por publicar fotos suyas. Se exponen a una multa de entre 3.000 y 10.000 euros. Ella alegó estar cansada de que sus padres no le tomaran en serio.

Os ponemos otro ejemplo. En nuestro blog hemos tenido varias denuncias de padres y madres, a los que les han “robado” las fotos de sus hijos de Internet para hacerse perfiles falsos de Facebook, incluso con el nombre del niño o de la niña protagonistas.

En algunos casos, cuando han cumplido los 13 años (la edad permitida para abrir un perfil), se han encontrado con que ya existían en la red social, (así fue como lo detectaron), y no pudieron usar su nombre real.

Los intentos de denuncia sobre esos perfiles falsos son complicados y pocas veces efectivos.

¿Para qué se va a hacer alguien un perfil falso con las fotos de mi hija o de mi hijo?

Para nada bueno, desde luego. La suplantación a veces se usa para insultar, al protagonista de la imagen o a sus compañeros y otras veces para captar a niños y a niñas de su misma edad con fines oscuros, hablamos de grooming.

Se han dado casos de adolescentes que han publicado fotos en bikini en sus perfiles de Instagram que han acabado en páginas de contenido pornográfico, dando lugar a grandes malentendidos.

Otro problema es la manipulación de imágenes, (morphing) usan la cara del protagonista y la editan sobre otra, para crear memes con el único objetivo de burlarse de ellos y ellas. No facilites material para el ciberacoso.

Si realmente no puedes frenar tus impulsos de mostrar esa foto genial en la que tu niño o tu niña sale tan bien, seguro que tienes un móvil, abres la galería de imágenes y la enseñas, no es necesario que la compartas. En tiempos analógicos, revelábamos nuestras fotos y las enseñábamos, pero no andábamos regalando copias a todo el mundo.

En Internet está casi todo el mundo y entre tanta gente hay personas de todos los tipos, buenas y malas, incluidos los depredadores sexuales.

Cosas a tener en cuenta antes de subir una foto a Internet

  • Lo que se sube a Internet se queda en Internet.  Por mucho que cuides tu privacidad, esas imágenes pueden acabar en cualquier parte, por un error en la plataforma donde las subas o por que uno de tus contactos la comparta sin que lo sepas. Pierdes el control.
  • Las fotos dan mucha información y la información es poder. Además de facilitar el reconocimiento de la persona, puedes dar pistas a “amigos” de lo ajeno con los elementos que la compongan, (tu casa, tu vehículo, tus mascotas, tus bienes, etc.).
  • Lo que para ti resulta gracioso, a tu hijo o a tu hija le puede causar un trauma. Los niños a veces son crueles e imágenes inocentes pueden servir para ridiculizarles, ser objeto de bromas pesadas sentir verguenza y llegar a sentirse acosados.
  • Da ejemplo a tus hijos. A las nuevas generaciones les encanta compartir sus vidas para sentirse aceptados, muchas madres y padres se sienten preocupados por esa exposición pública, pero ¿cómo van a pedirles que no suban fotos, si llevas exhibiéndoles desde su primera ecografía?
  • Respeta su intimidad y por supuesto, nada de fotos en bikini, bañador o (semi)desnudos. Nunca podrás saber si quien las ve, tiene o no buenas intenciones. ¿Te gustaría que tu hijo o tu hija compartiera las fotos donde aparezcas cambiandote el bañador en la playa con sus contactos? Puede que a ellos tampoco, ¿se lo has preguntado?

En nuestros cursos a menores les insistimos en que no suban fotos donde salgan sus caras, porque cualquier desconocido, al ver su rostro, sabrá que no son una persona adulta y les podría exponer a riesgos innecesarios. Si alguien con malas intenciones le ve por la calle y le reconoce, podría llamarle hasta por su nombre y engañarle de mil maneras diferentes.

Claro que, en más de una ocasión, nos han contestado: “pues mi madre sube fotos mías, ¿eso no es peligroso?” Ahora que has llegado hasta el final del artículo, ¿qué responderías?

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