Uso inteligente de las tecnologías de la información

didaknet con ASEXVE en Abadiño

El poder de WhatsApp

Por Clara Fraile

En los más de cuatro años de andadura de Didaknet dando cursos a niños, adolescentes, padres y profesorado sobre la utilización de las redes sociales hemos repasado innumerables veces las distintas herramientas, sus características y utilidades. Hemos visto el ascenso y declive de Tuenti como red para adolescentes; la consolidación de Facebook, donde parece caber todo el mundo; la influencia social de Twitter; la ‘vie en rose’ en Instagram y Pinterest; el oportunismo agresivo y sensacionalista de Ask.fm; la imposición de Google +, la viralidad de YouTube, etc. etc.

Pero, sin duda, la aplicación que más nos ha sorprendido desde su creación ha sido WhatsApp. ¿Por qué? Las respuestas son múltiples pero por ser breves diremos: por su capacidad de aglutinar a niños y mayores, de ser útil y prestar los servicios que ofrecen prácticamente todas las redes anteriormente mencionadas.

Sirvan los ejemplos de los dos últimos cursos para explicar por qué WhatsApp se nos ha hecho imprescindible, pese a su discutido doble check  y a convertirse en una aplicación para muchos ya de pago.

El jueves pasado fuimos a Orduña para hablar sobre redes a los pequeños de los últimos cursos de Primaria. Al final de la tarde, impartimos el curso ‘Familia online’ a sus madres y padres. Cual fue nuestra sorpresa al encontrarnos a 43 personas esperando. ¿Dónde radicaba el éxito de la convocatoria? La presidenta del AMPA había decidido realizar la difusión de la charla utilizando Facebook y, sobre todo, enviándola por WhatsApp.

Dos días después, nos desplazamos a Abadiño (también en Bizkaia) para organizar un taller para hijos e hijas (con edades comprendidas entre los 10 y 15 años) de las familias participantes en el encuentro médico de ASEXVE. ¿Qué tenían en común desde el más pequeño hasta la más mayor de los participantes? Todos usaban WhatsApp, bien en su móvil o en el de sus padres.

¿Y dónde radica el protagonismo de esta herramienta? Está presente en las conversaciones y citas cotidianas, de familia y de todo tipo de amigos. Su utilidad como mensajería instantánea hace que la usen desde los profesores hasta los abuelos. Por tanto, también entraña riesgos.

Comprobamos con el grupo de ASEXVE que no es infrecuente que una pareja se deje por WhatsApp, que el sexting o intercambio de fotos de carácter erótico se produce mucho por WhatsApp, que el ciberacoso utiliza esta herramienta en numerosas ocasiones.

Sea en WhatsApp o en cualquier otra plataforma, repetimos que nunca hay que hablar con desconocidos y, tanto niños como adultos,  siempre hemos de actuar como si aquello que compartimos fuera totalmente público. Puede acabar siéndolo, puesto que al dar a ‘enviar’ o ‘publicar’ perdemos totalmente el control.

En resumen, la solución pasa nuevamente por prevenir en lo posible todo tipo de actitudes nocivas. Siempre, por muy amigos que seamos, aplicar mucho sentido común antes de compartir ningún tipo de imagen. Si ya es demasiado tarde, bloquear al acosador y jamás borrar las pruebas. Nunca aguantar y callarnos si alguien nos está molestando o sabemos de alguien que está siendo acosado. Hay que denunciar. Una persona adulta de confianza, aunque no sepa demasiado de tecnología, seguro que nos va a ayudar; contárselo a la madre, al padre, y si tiene que ver con la escuela a un profesor o tutor es lo más adecuado para terminar cuanto antes con situaciones incomodas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to top