Uso inteligente de las tecnologías de la información

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

Las redes sociales como instrumento para cambiar mentalidades

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, escrito en binario, para que “todos” lo entiendan.

Por Cristina Ruiz

Hoy en día nuestras relaciones sociales se llevan a cabo en gran parte en las redes sociales. Se han convertido en muchos casos, en el canal favorito de comunicación y por ello, lo que en ellas sucede bien podría considerarse el reflejo de lo que sucede fuera de ellas. Por ello, ¿qué pasaría si nos propusiéramos utilizarlas para cambiar las cosas desde dentro?

El día 25 de noviembre puede ser un buen día para comenzar a hacerlo.

Año tras año, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, nos hacemos la misma pregunta: ¿Llegará un momento en el que no sea necesario recordar a las víctimas que han sucumbido ante este tipo de violencia?

Por desgracia, la respuesta también es siempre la misma. Las expresiones de violencia contra las mujeres no desaparecen ni tan siquiera disminuyen. Existen partes del mundo en las que las mujeres no pasan de ser un mero instrumento a disposición de los hombres, personas sin control sobre su propio destino, que queda marcado en el momento de su nacimiento por leyes escritas y no escritas, reglas machistas dirigidas a degradar su dignidad y anular su libertad.

Aunque parezca imposible, sabemos que la violencia machista está institucionalizada y protegida en demasiadas partes del mundo y esta misma forma de violencia prolifera también en los países teóricamente desarrollados y con legislaciones más protectoras y justas.

No hay más que recordar que en España hace menos de 50 años una mujer no tenía los mismos derechos y libertades que un hombre. Debía tener el permiso de su marido para disponer de sus propios bienes o incluso para abrir una cuenta bancaria.

Aunque con retrocesos en algunos ámbitos, afortunadamente seguimos avanzando como sociedad hacia la abolición de estas injusticias a través de una evolución en el pensamiento y la potenciación de la educación en la igualdad. Hoy en día una niña que nace en la Unión Europea puede acceder a la misma educación que sus compañeros varones. Las aulas universitarias ofrecen datos estadísticos que lo corroboran. Pero todavía en el mundo profesional queda mucho camino que recorrer.

Es quizás esta herencia la que nos ha dejado el poso de la desigualdad y cuando existe ésta, se abren las puertas a las distintas formas de intolerancia, discriminación e incluso la violencia.

Nos queda mucho trabajo por hacer y somos nosotras y nosotros, como formadores y formadoras de las generaciones futuras, quienes tenemos que tomar las riendas y cambiar mentalidades. Esa es la teoría y suena muy bien, pero cuando escuchamos machaconamente los casos de acoso, abusos y faltas de respeto que se producen a diario, nos damos cuenta de que este camino está aún repleto de escollos anclados en la profundidad de aquellos viejos estereotipos.

Nuestros hijos e hijas viven en un nuevo tipo de sociedad interactiva y sus relaciones sociales se basan, lo sabemos, en las nuevas tecnologías que hemos puesto en sus manos sin acompañarlas de un adecuado manual de instrucciones. Los roles sexistas campan a sus anchas por las redes sociales entre los más jóvenes y esto debe hacernos reflexionar antes de que se nos escape de las manos.

Quizás nuestro esfuerzo deba centrarse en la educación por la dignidad tanto “on” como “off line”. Debemos encontrar la manera de enseñar a nuestros hijos e hijas que tienen la oportunidad única de utilizar las redes como plataforma de transmisión de valores como la solidaridad y la denuncia del acoso, abuso y violencia. Este es un gran reto que debemos afrontar con la seguridad de estar siguiendo el camino correcto. Demos la vuelta y utilicemos el poder de “estas nuevas armas” a nuestro favor.

Solo de esta manera estaremos acercándonos a lo que todavía hoy parece una utopía. Que la violencia ejercida hacia una mujer por su pareja, su padre o hermano, suene a imposible y superado.

Que los hombres del futuro vean a sus compañeras como seres exactamente iguales a ellos y no como a seres inferiores sobre quienes es factible ejercer cualquier tipo de violencia, sea física o psicológica. Animémosles a utilizar estas plataformas universales para acabar con este tipo de prácticas machistas y discriminatorias. Sabemos que su poder es infinito cuando se utilizan para ello.

Solo la fuerza de una sociedad en la que la igualdad y la solidaridad se constituyan como pilares básicos de su sustento podrá lograr que la violencia machista se convierta en una pesadilla superada. Luchemos con las armas de la educación y el ejemplo contra la lacra de la violencia machista. Que las nuevas tecnologías vayan más allá y nos sirvan para cambiar las mentalidades del futuro.

Mujer, si encuentras alguna situación  que te incomode o moleste en internet, denúnciala. Hombre, tú también puedes y debes hacerlo.

Cortemos el camino a la violencia contra las mujeres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to top