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Adicccion al movil

¿Sientes adicción por tu móvil?

Por Cristina Ruiz

¿Alguna vez has sentido que la ansiedad se apodera de ti por haberte olvidado el móvil en casa?

¿Llevas el cargador o una batería de repuesto a cuestas por si se te agota la que tienes en el teléfono?

¿Cada vez que te mueves de habitación en tu casa, te llevas el móvil a cuestas?

¿Vives de alguna manera pendiente de los mensajes y llamadas que te llegan a través de tu terminal?

¿Te da la sensación de estar dentro de demasiados grupos de WhatsApp y que aunque te gustaría borrarte de la mitad de ellos, no te atreves por el “qué dirán de mi“ si lo hago?

¿Sientes un miedo irracional a estar sin tu teléfono móvil?

Por último, ¿has oído hablar de la nomofobia?

Si tu respuesta es afirmativa en más de la mitad de estas preguntas quizás debas pararte a reflexionar si lo estás haciendo bien o si por el contrario estás a punto de convertirte en una “víctima” más de la nomofobía.

El término (no-mobil-phone phobia), quizás no te sea familiar, pero si te explican que tras este término, un tanto rimbombante, se esconde una “patología” que nada tiene de nueva, salvo el nombre, que consiste en algo tan simple como que no concibas tu vida sin tener el móvil al alcance de la mano las 24 horas al día, puede que llegues a la conclusión de que estas a punto de ser un nuevo miembro este nuevo club de “nomofóbicos/as”.

Y es que, quien más y quien menos, estamos de alguna forma volcando una gran parte de nuestra vida y sus momentos, en el móvil. Puede que el proceso sea lento y por ello pase desapercibido, pero no por ello deja de ser una realidad. Sin ánimo de resultar apocalípticos y caer en paranoias irracionales puede que haya llegado el momento de poner límites a esa especie de dependencia en la que sin darnos cuenta podemos estar cayendo.

La verdad en la mayoría de los casos es aplastante. Hoy en día el móvil se ha convertido en una herramienta de relación social a través de la que interactuamos con nuestro entorno.

Pensar que a lo largo del día podemos quedarnos sin batería, estar en un lugar en el que la cobertura es mínima o tener que silenciar el móvil durante una reunión, clase o conferencia, puede incluso llegar a provocarnos una ansiedad similar a la que puede tener una persona drogadicta sin su dosis a mano. Y a eso toda la vida se le ha llamado adicción, sin tapujos.

¿Y qué ocurre cuando alguien nos invita a formar parte de un grupo en WhatsApp?

El hecho de que la relación que tengamos con sus miembros sea más o menos cercana, es un factor secundario que no va a ser determinante a la hora de decidir aceptar la invitación e ingresar en un nuevo grupo. A todas las personas les gusta sentirse aceptadas.

¿Por qué? Pues por algo tan sencillo como que si no lo hacemos es probable que “quedemos mal” ante el anfitrión y sus seguidores y por otra parte, ¿quién no siente cierta curiosidad por conocer lo que en dicho foro se pueda estar contando?

Total que probablemente nuestro móvil acabe sonando unas tres veces por minuto avisándonos de que hay novedades y lo que es peor, seguro que no tardamos ni medio segundo en consultarlas y contestar.

De hecho los expertos, a los que tanto les gusta poner nombre a todas estas cosas, han inventado otro término para ello. Se trata de “Fomo” (Fear of missing out), es decir, miedo a perderse algo. Tema que ya trató nuestra compañera Clara.

Y a consecuencia de todo esto, llegamos al denominado “Phubbing”, que no es otra cosa que la situación por todos conocida que se produce cuando un grupo de personas dejan de comunicarse entre si absortos en su tecnología móvil más que en su entorno.

Como veis no hay nada nuevo bajo el sol, pero lo cierto es que si que hay motivos para que nos planteemos la necesidad de controlar esa dependencia al móvil.

Quizás tengamos que intentar desconectar el teléfono cuando no sea necesario tenerlo activo, separarnos físicamente de él cuando estemos en casa con la familia y ser un buen ejemplo para nuestros hijos e hijas, futuros e irremediables herederos de estas fobias.

Estaría bien ser capaces de salir a pasear sin llevar a cuestas nuestros móviles y disfrutar de un paseo sin interferencias tecnológicas. Por educación con las personas que nos rodean, silenciar a los grupos de WhatsApp y hacer una escucha activa, mirando a la cara. Si no somos capaces de hacerlo, igual tendríamos que plantearnos la necesidad de tener que acudir a un especialista que nos asesore.

Tened en cuenta que la vida es mucho más que lo que ocurre dentro de un móvil y que nuestras relaciones personales, nunca deben ocurrir tras una pantalla.

2 comentarios sobre “¿Sientes adicción por tu móvil?

  1. Responder
    Jesús SEQUEIROS ARONE - 1 noviembre, 2014

    Es el lado negativo de los beneficios de la tecnología, dispositivos creados para la comunicación en este caso son motivo para la incomunicación en reuniones.

  2. Responder

    […] con la privacidad. La adicción, el estrés de la vida digital con sus demandas de atención, la sensación de estar perdiendo el tiempo en ellas -en lugar de tener unas relaciones sociales de calidad- son otras de las […]

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