Uso inteligente de las tecnologías de la información

Servicios en la nube

Una reflexión sobre los servicios en la nube: cloud storage y cloud computing

Por Clara Fraile

Servicios ‘en la nube’; nada nuevo. Hace años que se habla ellos. Sin embargo, es en los últimos tiempos cuando se están popularizando: al contratar paquetes de internet, las operadoras de telefonía móvil nos ofrecen almacenamiento en la Red. Fotos, vídeos, música… Un gran espacio para albergar y procesar ficheros en la nube, y con tráfico de datos incluido. Además, esto significa tener el contenido en nuestros smartphones ‘siempre disponible’. Estemos donde estemos.

Es muy sencillo, descárgate las aplicaciones y comienza a usarlos. Los primeros gigas y ‘apps’ suelen ser gratis. Pero no son pocos quienes piensan que estos servicios de cloud storage y cloud computing acabarán obligándonos a adquirir los sistemas. En el mejor de los casos, tendremos que conformarnos con “versiones menores” del software completo de pago.

A estas alturas, el cloud computing es un éxito: permite a los usuarios guardar archivos, compartirlos cómoda o incluso automáticamente y utilizar aplicaciones alojadas en un servidor. La tecnología, de nuevo, nos abre un mundo de posibilidades, aunque, desde luego, son las empresas las que están promocionando el uso de esos servicios. Pero, ¿están exentos de riesgos?

Indudablemente los datos almacenados en la nube son vulnerables, debemos tener cuidado. Wikleaks declaró que los operadores del sitio obtuvieron hasta 250.000 documentos confidenciales vía almacenamiento en la Red. Debemos saber que los datos que subamos a nube estarán sólo tan seguros como seguros sean los servidores de los proveedores y sus procedimientos de respaldo.

En cualquier caso, lo mejor para proteger nuestros datos es:

  • No subir datos sensibles.
  • Encriptar los datos sensibles.
  • Hacer copia de los datos almacenados en la nube.

¿Podemos llegar a perder el control?

Podemos. De hecho acaso estemos utilizando algunos servicios de la nube sin siquiera haberlo pretendido. Por su naturaleza, esta tecnología se integra con una facilidad pasmosa y gran rapidez con el resto de las aplicaciones. La información se guarda en servidores y se envía a cachés temporales de cliente, es decir, a equipos de sobremesa, dispositivos móviles, etc. Los usuarios pueden a acceder a los servicios disponibles sin conocer muy bien cómo se manejan los recursos que utilizan.

La computación en nube incorpora el software como servicio  (del inglés: Software as a Service, SaaS). Consiste en poder utilizar una aplicación desde una computadora cliente en un servidor. Como gran ventaja, las actualizaciones son automáticas y conservan el trabajo. Sin embargo, esto nos hace muy dependientes del proveedor de servicios. Lo peor es que, al no tener acceso al código fuente ni al archivo ejecutable, es imposible para nosotros como usuarios saber qué hacen con nuestros datos realmente estos programas.

Entre estos servicios se encuentran Google Apps, Microsoft Azure, eyeOS, Ubuntu One, Amazon EC2, iCloud, Dropbox, Mega, Box…, que permiten editar hojas de cálculo, traducir textos, administrar correos electrónicos, etc. Los usuarios enviamos nuestra orden al servidor, éste realiza la tarea y nos devuelve los resultados. En realidad los usuarios únicamente tenemos licencia de uso. Conviene recordar que algunos de estos programas recogen información sobre nuestras actividades, gustos y preferencias.

Ubicuos, eficientes, eficaces…

Los expertos dicen que es en la nube donde está la verdadera batalla tecnológica: las compañías que dominen estos servicios serán las compañías del futuro. ¿Por qué? Por varias razones:

  • El almacenamiento en la Red nos permite realizar un backup de la información, lo cual es una protección muy práctica frente a virus y malware.
  • Podemos acceder a nuestra información de forma instantánea desde cualquier lugar del mundo.
  • Compartir información y trabajar de forma colaborativa es cada vez más fácil. Algunos ejemplos son Google Docs, DropBox o Ubuntu One.
  • Si atendemos a los datos de robos y extravíos de dispositivos físicos, mantener la información en la nube es incluso más seguro que dentro de un equipo físico. Pero no podemos olvidar tampoco que casi todas las empresas importantes también han sido hackeadas (PayPal, Hotmail, Google, Facebook, etc.).

¿Y qué ocurre con las personas que no tienen recursos o condiciones para acceder de manera continua a internet de banda ancha? ¿O si la compañía que nos presta los servicios desaparece o se ve vulnerada su privacidad? Una nube privada proporcionaría ventajas pero también otros muchos inconvenientes. Como usuarios y consumidores debemos exigir mayores cotas de libertad, seguridad y control a la hora de utilizar los servicios de cloud storage y cloud computing.

2 thoughts on “Una reflexión sobre los servicios en la nube: cloud storage y cloud computing

  1. Responder
    Jose Miguel - 11 septiembre, 2014

    Interesante artículo Clara.
    La sensación es que “la nube” llega para quedarse. De hecho desde hace mucho tiempo llevamos utilizando la nube para, por ejemplo, el correo electrónico.

    Lo que no tengo claro es en qué punto alcanzará su máximo desarrollo. Ahora mismo su introduccion es constante y los operadores “nos meten con calzador” servicios de almacenamiento o sincronización online. El mismo Windows 8 ya viene con sincronización a su propio servicio, Onedrive. Office también utiliza cada vez más la nube.

    Pero hay que recordar que la brecha tecnológica está ahí. ¿Para qué quiero 5TB de datos si mi linea sube a 30kb?

    1. Responder
      didaknet - 11 septiembre, 2014

      Después de lo ocurrido con iCloud, puede que debamos plantearnos seriamente si es recomendable usar ese tipo de servicios.

      Por una parte está la seguridad de nuestra información y por otra la letra pequeña de los contratos que aceptamos sin más.

      ¿Quién nos garantiza lo que pasará con nuestra información si deciden cerrar la empresa?
      ¿Vamos a ir a litigar a California o a Irlanda?

      Y si decidimos borrar nuestro material, ¿quién nos asegura que no estén guardando copia?

      Mejor no confiar datos importantes/personales en servicios “flotantes” de Internet, por si las moscas.

      Salu2.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to top