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Violencia online. Nuevas Tecnologías, Nuevas Conductas

Violencia online. Nuevas tecnologías, nuevas conductas.

Por Cristina Ruiz

Violencia online. Nuevas Tecnologías, Nuevas Conductas¿Qué haríamos si nuestro hijo o hija fuera protagonista de una u otra manera de una situación violenta como la de hace unos días grabada en Sabadell donde una niña golpeaba a otra?

Durante el último curso de didaknet una madre nos trasladó su inquietud acerca del cambio en las conductas que parece estar produciéndose como consecuencia del uso indiscriminado que todos, jóvenes y adultos, estamos haciendo de las nuevas tecnologías.

El tema surgió a raíz del vídeo de la brutal paliza que una niña propinó a otra y que fue grabada por una tercera compañera, testigo directo junto a otras personas del dramático incidente y que nada hicieron para evitar que se produjera, salvo la frase:

Para, por favor, que hay gente”.

El vídeo fue pasado entre compañeros de la localidad de móvil a móvil hasta llegar a las redes sociales, para convertirse en un fenómeno viral, siendo posteriormente mostrado en muchos medios de comunicación convencionales, (diversos canales de televisión se hicieron eco de la situación y lo emitieron sin tapujos).

A didaknet nos llegó vía Facebook y nada más verlo, procedimos a buscar el origen del mismo denunciándolo en la plataforma, desde diferentes cuentas, para que fuera más efectiva y así frenar su distribución.

Denuncia Rechazada en FacebookCual fue nuestra sorpresa cuando recibimos la notificación de Facebook diciendo que no incumplía sus normas. Seguido buscamos las mismas para comprobarlo y nos encontramos este apartado que mostramos en la imagen.

Normas de Facebook sobre la violencia¿Qué pensáis, las incumple o no?

¿Veis correcto este tipo de contenidos para jóvenes de 13-14 años?

El debate que surgió en el curso, nos ha llevado a reflexionar sobre hasta qué punto se está modificando nuestra forma de ver la vida y de mostrársela a los demás, valorar y afrontar el alcance de los conflictos que surgen día a día y sobre todo, cómo gestionar dichos conflictos.

Cómo responsables de la educación de nuestros jóvenes, deberíamos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué haríamos si nuestros hijos o hijas fueran quienes han propinado la paliza?
  • ¿No deberíamos tratar de convencerles de que los conflictos se solucionan mediante la palabra en lugar de a golpes?
  • ¿Y si resulta que somos padres de quien ha recibido los golpes, no tendríamos que actuar denunciando el hecho en las instancias oportunas y buscando la mejor manera de solucionar de manera civilizada el problema de fondo?
  • ¿No deberíamos enseñar a nuestro hijo o hija que no sea cómplice de este tipo de abusos y que ante una situación como esta ayude a la víctima en lugar de grabar un vídeo?
  • ¿Y no deberíamos prepararles para que sepan que difundir imágenes violentas o crueles es colaborar a que se extiendan este tipo de prácticas y que quizás mañana les pueda tocar ser protagonistas de algo así?

Casos de bullying, (acoso, para que nos entendamos), como el mencionado han existido siempre, aunque ahora Internet los hace visibles para el mundo.

Intervienen diversos factores y protagonistas:

  • Por un lado, las redes sociales actúan como trincheras, ofreciendo opacidad a la hora de dar rienda suelta a los conflictos que siempre han existido entre los adolescentes. Hoy en día existen numerosas plataformas en las que los jóvenes pueden insultar, acosar e inculpar a otros de infinidad de “pecados”, sin aportar ningún tipo de prueba y todo ello sin necesidad de hacerlo cara a cara. Indudablemente resultaría bastante más difícil y arriesgado.
  • Esto puedo multiplicar las consecuencias de sus acciones y terminar acarreando problemas más graves que deriven en conflictos mucho más violentos, tal y como hemos visto en la grabación del vídeo.
  • Por otra parte, nuestros hijos e hijas tienen a su disposición desde edades demasiado tempranas, terminales preparados para grabar en cualquier momento. Sin embargo quizás adolecen de un criterio debidamente formado, necesario para discernir de manera clara donde están los límites y que deben o no deben hacer.
  • Y por último, estos mismos jóvenes viven en una sociedad en la que cualquier medio de comunicación utiliza el pretexto de la denuncia para plasmar este tipo de imágenes sin ningún complejo, en aras de mayores cotas de audiencia. Esto puede desembocar peligrosamente en un “grábalo, a ver si lo ponen en la tele”, que puede resultar más atractivo para un chaval que un “deja de grabar y echa una mano a tu compañero”.

Tengamos cuidado con las consecuencias que puede acarrearnos la conjunción de todos estos factores y seamos cabales nosotros, como adultos, para que nuestros jóvenes puedan serlo en el futuro.

1 comentario sobre “Violencia online. Nuevas tecnologías, nuevas conductas.

  1. Responder

    […] otras ocasiones hemos tocado estos temas, la violencia y las peleas difundidas por Internet, así que hemos decidido hacerlo de una manera diferente, con una mini […]

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