Uso inteligente de las tecnologías de la información

Comunicacion o incomunicacion

¿Vivimos una nueva era de la comunicación o de la incomunicación?

Por Cristina Ruiz

En el Día Internacional de la Internet Segura, que se celebra hoy, nos gustaría hacer una reflexión sobre lo que ha supuesto Internet a nuestras vidas.

Las nuevas tecnologías han motivado importantes cambios en situaciones cotidianas de nuestras vidas. Mientras nos toca esperar a alguien, viajamos en un transporte público o guardamos turno en una fila, contemplamos a nuestro alrededor personas aferradas a sus manos respectivos dispositivos tecnológicos con los que se comunican a nivel global por medio de Internet.

Hace una semana, durante el transcurso de un viaje en autobús contemplábamos como una hija con la mirada perdida hacia el cielo era ignorada por su hermano, enganchado a un juego online de la consola, y por su padre, que contestaba mensajes de WhatsApp.

¿Hemos pasado de la comunicación a la incomunicación?

En ocasiones la comunicación masiva que nos ha traído Internet nos puede llevar a la incomunicación. ¿Qué ocurre cuando en una reunión social de la vida real comienzan a sonar los móviles avisando de nuevos wasaps? Y aún más,  ¿qué ocurre cuando el intercambio de chistes, comentarios o conversaciones se realiza a través de una pantalla en lugar de hacerlo directamente por medio del diálogo?

Quizás llegue el día en que los grupos de plataformas como WhatsApp o Telegram reemplacen las experiencias reales con nuestras amigas y amigos, pero mientras, algo deberíamos de hacer para recuperar una de las cualidades del ser humano.

Y cuando se trata de los más pequeños a lo mejor debemos reflexionar sobre el uso que de estas nuevas tecnologías hacen nuestros hijos e hijas, así como sobre qué buscamos como madres y padres al ponerlas en sus manos.

Habitualmente los adultos estamos muy ocupados y tendemos a delegar en canales infantiles del TDT, regalamos consolas o les cedemos nuestro dispositivo, para poder así ganar momentos de libertad y robar tiempo al reloj de nuestras obligaciones.

A veces no nos damos cuenta de que podemos estar promoviendo la incomunicación en nuestras familias.

Esto puede acarrear consecuencias más o menos graves e incluso provocar situaciones irónicas, como que dentro de nuestro hogar nos comuniquemos por WhatsApp. Sería conveniente evitar que un padre o una madre reciba un mensaje de sus hijos mientras está en la cocina diciendo “ya hemos terminado el primer plato”. En la anterior generación, un buen grito era el recurso más utilizado.

Claro, hay que considerar que esta situación, aunque pueda resultar un poco extrema es real y más teniendo en cuenta que nos estamos acostumbrando a vivir pegados al móvil a todas horas.

La solución podría estar en algo tan simple como establecer horarios en los que la familia pueda compartir su tiempo, sin estos dispositivos marcando el ritmo de la conversación. Crear momentos de diálogo en los que podamos preguntar a nuestros hijos e hijas qué tal ha ido el día y compartamos sus experiencias y las nuestras.

Solo así llegaremos a conocernos de verdad y podremos crear el estímulo que los menores necesiten para abrir sus puertas a los adultos. Quizás solo así estos enriquezcan sus respuestas con informaciones extra, aparte de monosílabos, que de otra forma no nos hubieran dado.

Practiquemos el diálogo activo y la empatía.

5 comentarios sobre “¿Vivimos una nueva era de la comunicación o de la incomunicación?

  1. Responder
    Querfondio - 15 mayo, 2014

    Internet es una tontería a la que le estamos dando demasiada importancia. La culpa la tienen los medios de comunicación a quienes les ha interesado publicitar en exceso esta herramienta con el fin de que la gente deje de hablarse en la calle y de decir las cosas a la cara con el poder fáctico que ello conlleva.
    Aunque internet es una herramienta utilísima, está tomando el cariz de tontería, porque se le está sobredimensionando, se le está dando una importancia que no debería tener más allá que la de ser una herramienta util, detabajo o de información, pero de ahí a ser utilizado para sustituir el diálogo interpersonal, pues como que no.
    Creo que es típico de sociedades de dudosa modernidad quedarnos encantados y embobados ante un iphone o tablet, porque lo tocas y se mueve, se encienden lucecitas y hace cosas, etc.. Si realmente fueramos una civilización más modernizada no nos quedaríamos agilipollados ante un dispositivo porque haga tal cosa o x función. Ante una herramienta que debería tener unos fines más serios, para el trabajo, etc. Parece mentira que estemos en el siglo 21.

  2. Responder
    Querfondio - 15 mayo, 2014

    Es lo malo de frivolizar esta útil herramienta cuyos fines no deberían ir más allá de ser una herramienta de trabajo, información.
    Si fueramos una sociedad moderna utilizaríamos internet como Dios manda, para el trabajo, para sacarle partido útil y no para tonterías y no nos quedaríamos embobados como si nunca hubiésemos visto un ordenador o un móvil. Esta fase de embobamineto ya la deberíamos de haber superado, que estamos en el siglo 21 y los ordenadores ya llevan desde antes de los años 80 dejándose ver. Parece mentira. En vez de ir hacia delante, vamos para atrás.

    1. Responder
      didaknet - 15 mayo, 2014

      Como pasa con todas las cosas, el error está en el uso que se haga de ellas.

      Un coche es una herramienta útil, pero si eres un kamikace, mejor que lo dejes en el garaje.

      Por eso a nuestro blog le pusimos la coletilla:
      “Uso inteligente de las tecnologías de la información”

      Saludos.

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